LA MAGIA CUBANA EN LOS JARDINES

Orlando y JP Martínez dejaron huella en Tomateros durante su primera temporada con la novena guinda.

Los outfielders cubanos se convirtieron en piezas clave a lo largo de la campaña 25-26, destacando como dos de los mejores bateadores del circuito. JP terminó como sublíder de cuadrangulares con 13, cifra con la que además se convirtió en el primer bat con más vuela cercas en una campaña en la historia del club. También encabezó la liga en robos de base.

Por su parte, Orlando Martínez tuvo una temporada sobresaliente. El originario de La Habana finalizó con nueve cuadrangulares, promedio de .320 y 83 imparables, liderando ese departamento. Su desempeño lo colocó en la conversación por el premio al Jugador Más Valioso.

Más allá de su aporte ofensivo, ambos brillaron con el guante. Su seguridad defensiva fue fundamental para Tomateros, adueñándose de los jardines y convirtiéndolos en una zona de confianza.

En la pradera central, JP rozó la perfección con un porcentaje de fildeo de .995 en 573.1 entradas, actuación que lo llevó a ser reconocido como el mejor en su posición y a obtener el Guante de Oro en su debut en la liga.

“Estoy súper contento con la temporada. Un Guante de Oro significa mucho, sobre todo en una posición tan exigente”, expresó JP tras recibir el reconocimiento.

En el jardín izquierdo, Orlando Martínez también destacó con una campaña redonda. Registró un porcentaje de fildeo de .983 en 501.1 entradas durante la temporada regular, mientras que en playoffs fue perfecto, con porcentaje de 1.000 y jugadas clave en momentos decisivos para evitar carreras.

Además, Orlando demostró su versatilidad al cubrir 76 episodios en el jardín derecho, donde también mantuvo un desempeño defensivo sin errores.

La conexión cubana se ganó el cariño de toda la Nación Guinda y están listos para repetirlo la próxima temporada.