TERMINA LA SERIE FINAL Y TEMPORADA PARA TOMATEROS

Zapopan, Jalisco, domingo 25 de enero de 2026 | Prensa Tomateros.- Con el corazón por delante y el carácter que ha distinguido a esta organización, los Tomateros de Culiacán protagonizaron una noche de auténtica final en el Estadio Panamericano. En un duelo de constantes volteretas y emociones al límite, la novena guinda vino de atrás con un explosivo rally para tomar la ventaja, luchó hasta el último out y, aunque el resultado no les favoreció, dejó claro que esta serie se peleó con orgullo y entrega en cada entrada.

Jalisco tomó la delantera temprano al fabricar cinco carreras. Sin embargo, la reacción guinda no tardó en llegar. En la segunda entrada, los Tomateros sacaron a relucir su poder ofensivo y su espíritu combativo al armar un rally de seis anotaciones que le dio un giro espectacular al encuentro.

Allen Córdoba marcó el camino con un doblete al jardín izquierdo, impulsando a Ichiro Cano, Estevan Florial y Ramón Ríos para empatar la pizarra. Minutos después, el cubano Orlando Martínez castigó la pelota con un cuadrangular por todo el jardín derecho, poniendo en órbita el estadio y dándole la voltereta a los Tomateros para colocar el marcador 6-5.

Los locales respondieron más adelante con tres carreras que terminaron por definir el encuentro 8-6, asegurando el bicampeonato de la Liga Arco Mexicana del Pacífico.

En el pitcheo, Aldo Montes abrió por los guindas y trabajó una entrada y dos tercios, en los que permitió tres imparables y cuatro carreras, con tres bases por bolas y dos ponches.

El bullpen tuvo intensa actividad a lo largo del juego: Francisco Haro (2.1 IP, 1 H, 1 R, 2 BB, 1 K, 1 HR). David Gutiérrez (1.1 IP, 2 H, 1 R, 1 BB), Sasagi Sánchez (0.2 IP, 1 H, 1 R, 1 BB), Keone Kela (0.0 IP, 1 R, 2 BB), Anthony Gose (0.2 IP, 2 BB, 1 K) y Miguel Vázquez (0.1 IP).

Más allá del marcador, los Tomateros de Culiacán firmaron una final llena de garra, carácter y momentos inolvidables. La novena guinda luchó hasta el último out, se va con la frente en alto y con la convicción intacta de volver más fuerte. La historia no termina aquí: el reto continúa y el objetivo es claro, competir al máximo nivel y dejar en alto el nombre de México en la Serie del Caribe.